JUSTIFICACIÓN Y TEMA GENERAL DEL ENCUENTRO
 

El año 2022 marca el regreso a la nueva normalidad económica y social de México y el mundo. En 2020-2021, parte de la población se mantuvo en confinamiento y las actividades permanecieron en funcionamiento, pero bajo determinadas restricciones con la finalidad de disminuir los riesgos de contagio del virus SARS-COv-2.

A la fecha, el registro de casos confirmados alcanzó los 500 millones de personas, así como más de 6 millones de defunciones a nivel mundial. Sumado a lo anterior, nos encontramos con un retorno a la nueva normalidad en el cual estamos enfrentando procesos de migración forzada como el ocurrido como resultado de la guerra entre Rusia y Ucrania que ha obligado a los ucranianos a pedir asilo humanitario en distintos países del mundo.

Esta situación de crisis migratoria, aunada con la crisis económica que enfrentan los mercados ha conducido a una situación de inflación que repercute en el incremento de precios de productos primera necesidad que forman parte de la canasta básica y el combustible, entre otros productos.

Estos hechos plantean una reconfiguración mundial en la que Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Europea se enfrentan a dilemas para resolver la situación de guerra que afronta Ucrania y los problemas económicos, militares y de seguridad internacional derivados de esta confrontación, que afectan a todo el planeta. Esta situación nos lleva a la creación de un nuevo orden mundial que dependerá del resultado de este conflicto bélico, lo que también traerá consigo cambios en la relación de los países de América Latina con Rusia.

En el corto y mediano plazo, Estados Unidos de Norteamérica se está fortaleciendo con esta alianza que mantiene con los 27 países de la Unión Europea, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Australia, entre otros países. Esta situación le fortalece enormemente porque en conjunto detentan aproximadamente un 60% de la economía mundial, frente al 2% que mantiene Rusia. Incluso, si se aliara Rusia con China solo alcanzarían el 20% de la economía mundial. Podemos observar cómo se van moviendo las piezas en este tablero de ajedrez económico.

Este conflicto bélico ha generado cambios traducidos en una alianza denominada pro-democrática que tiene como finalidad mantener estable la economía mundial. Se ha visto como se han alineado los países para involucrarse, independientemente de si habían sido neutrales previamente, pero desean evitar una guerra que colapse el mundo y genere una mayor incertidumbre económica que venga a sumarse a la devastación que nos dejó la pandemia del SARS-COv-2.

La modificación del orden mundial como lo hemos conocido se fundamentará en un despertar de los países con mejores resultados de adaptabilidad que se mantengan más resilientes. Es un punto de inflexión en la redistribución del poder económico, político y social. Esto llevará a una divergencia que a futuro promoverá nuevos objetivos de convergencia, a partir de las necesidades de asimilación en estos cambios con un aprendizaje rápido para salir avante de esta crisis económica que estamos enfrentando.

Es un cambio de era geopolítica, anteriormente se mantuvo un orden mundial adaptado con la caída de la Unión Soviética y el final de la Guerra Fría. De ahí se manifestó el despertar de China, y ahora con esta guerra entre Rusia y Ucrania, resurge un mundo pluripolar con situaciones de conflicto, donde los países y bloques tendrán que restablecer consensos, mediar disensos y generar esquemas de negociación efectivos.

Para México, este cambio en el orden mundial es una situación complicada porque la economía se encuentra muy desgastada. Afectará a la mayor parte de la población si se alarga el conflicto, Rusia es el principal productor de materias primas como los metales, también cuenta con enormes reservas de hidrocarburos, en tanto que Ucrania, es uno de los principales graneros del mundo, siendo un país exportador de trigo. Las sanciones que ahora se están aplicando han generado cuellos de botella en las cadenas de valor mundiales presionando los precios, produciendo acaparamiento de productos, proteccionismo, desabasto, entre otros problemas. Ello traerá consigo una política monetaria restrictiva que disminuirá el volumen de comercio internacional y generará colapsos en los mercados.

En este contexto de grandes cambios y desafíos el 27º encuentro Nacional de la AMECIDER propone hacer una reflexión sobre los elementos de territorialización de estos grandes cambios, tanto desde sus impactos en diferentes espacios como desde las posibles respuestas por parte de actores y contextos diversos. Qué, quiénes, cómo y dónde evidencian la reconfiguración en curso del orden mundial.